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  • Facultad de Farmacia entrega recomendaciones tras alerta del ISP por retiro de metformina

    Facultad de Farmacia entrega recomendaciones tras alerta del ISP por retiro de metformina

    La Facultad de Farmacia entrega orientaciones a la comunidad tras la alerta farmacéutica emitida por el Instituto de Salud Pública (ISP), que informó el retiro voluntario de un lote específico de metformina clorhidrato comprimidos de liberación prolongada de 1000 mg, medicamento de uso habitual en personas con diabetes tipo 2.

    La alerta se refiere al producto Metformina clorhidrato comprimidos de liberación prolongada 1000 mg del Laboratorio CuraeSpring, registro sanitario F-26874, lote E2536, con fecha de vencimiento 04/2028, por lo que se recomienda a las personas usuarias revisar si el medicamento que tienen en su hogar corresponde a esta identificación.

    Desde la perspectiva farmacéutica, el retiro de un medicamento corresponde a una medida preventiva adoptada por la autoridad sanitaria. Al respecto, el profesor de la Facultad de Farmacia, Dr. José Luis Ordóñez Belmar, explicó que “significa que un lote o partida de producción de un medicamento específico elaborado por un laboratorio farmacéutico determinado debe ser retirado de circulación debido a un problema de calidad”.

    El académico detalló que estos problemas “pueden ser variados en cuanto al origen y a la gravedad y sus implicancias en la salud de la población pueden ser leves o serias”, razón por la cual el retiro de un producto “es una medida preventiva que realiza la autoridad sanitaria para evitar daños potenciales a la población”.

    ¿Qué debe hacer un paciente si tiene el lote informado?

    Ante la consulta sobre cómo actuar si una persona cuenta con el lote informado por el ISP, se indicó que debe “revisar el o los blíster e identificar si alguno de los alveolos u orificios que contiene a los comprimidos presenta algún elemento extraño. En caso de encontrar alguno, acudir al centro de salud en donde obtuvo el medicamento y devolverlo para que le restituyan el producto por otro que no presente el problema de calidad y así pueda continuar con su tratamiento”.

    Respecto al medicamento involucrado, el Dr. Ordóñez explicó que “la metformina es un medicamento clasificado como hipoglicemiante o antidiabético de uso oral, de amplia utilización en pacientes adultos diagnosticados con resistencia a la insulina o con Diabetes Mellitus tipo 2”, por lo que quienes la utilizan deben consultar la alerta farmacéutica emitida por el ISP e identificar si el producto que tienen en su hogar corresponde a la especialidad informada.

    “El registro sanitario lo encontrarán impreso en la parte posterior del envase y el número de serie o lote junto con la fecha de vencimiento en uno de los extremos del blíster o sobre”, añadió. Asimismo, indicó que se trata de un retiro voluntario y que, en caso de contar con el producto individualizado, se debe consultar al médico tratante.

    Importancia del control por lote

    En relación con la importancia del control por lote, el académico señaló que “la identificación de los productos farmacéuticos que son empleados en Chile está dada por el registro sanitario que otorga el ISP, el número de lote y la fecha de caducidad o vencimiento”, datos que permiten identificar de manera inequívoca un medicamento y su procedencia.

    En este caso, la alerta del ISP implica que “se debe detener la entrega y dispensación del lote en cuestión desde los distintos centros de salud, ya sea un Cesfam, un consultorio o un hospital”, además de revisar cada blíster para identificar la presencia de “un elemento extraño dentro de los alveolos u orificios del blíster que contienen los comprimidos”.

    Finalmente, el Dr. Ordóñez enfatizó que “las alertas farmacéuticas son medidas preventivas, para evitar potenciales daños o efectos deletéreos en la salud y en ningún caso es para alarmar a la población”. Añadió que, si el medicamento no corresponde al producto informado, las personas pueden continuar su tratamiento con tranquilidad y que “si posee en su hogar el producto que presenta el problema, aun cuando no detecte ningún elemento extraño, tiene la opción de acudir voluntariamente al centro de salud en donde se lo entregaron y cambiarlo por otro que no presente la alerta farmacéutica”.

    Periodista: Nicol Navarrete Castro.

  • Dra. Gislaine Granfeldt se adjudica FONIS para implementar modelo innovador de entornos alimentarios saludables en escuelas del Gran Concepción

    Dra. Gislaine Granfeldt se adjudica FONIS para implementar modelo innovador de entornos alimentarios saludables en escuelas del Gran Concepción

    La Dra. Gislaine Granfeldt Molina, profesora asociada del Departamento de Nutrición y Dietética de la Facultad de Farmacia se adjudicó el Fondo de Investigación y Desarrollo en Salud (FONIS), programa impulsado por ANID y el Ministerio de Salud que financia investigaciones aplicadas orientadas al diseño y fortalecimiento de políticas públicas en salud. La convocatoria registró 397 postulaciones y 21 adjudicaciones a nivel nacional.

    El proyecto, titulado “NUTRI-ESCUELA: Mapeo y Mejoramiento de Entornos Alimentarios en Escuelas de Educación Básica del Gran Concepción, una Propuesta Sistémica”, busca fortalecer los entornos nutricionales de las escuelas mediante un modelo replicable que involucra a la comunidad educativa en su conjunto. La intervención se aplicará en establecimientos seleccionados del Gran Concepción.

    “La iniciativa está dirigida inicialmente a cursos de quinto básico, que son los que presentan mayores índices de malnutrición por exceso. La idea es generar cambios de hábitos alimentarios, mejorar la toma de decisiones y promover un entorno que facilite conductas saludables”, comentó la investigadora.

    NUTRI-ESCUELA: una intervención sistémica basada en evidencia para impactar en la salud escolar

    El proyecto contempla tres grandes etapas. La primera consiste en un análisis geoespacial del entorno de cada establecimiento, identificando la oferta alimentaria y la presencia de elementos que promuevan o dificulten hábitos saludables. Este mapeo permitirá definir si las escuelas se encuentran en zonas con predominio de productos ultraprocesados, conocidas como “pantanos alimentarios”, información clave para diseñar intervenciones contextualizadas.

    Posteriormente, se realizarán talleres de diagnóstico sistémico con toda la comunidad escolar. En ellos participarán familias, directivos, docentes y encargados de kioscos, con el fin de levantar necesidades, percepciones y propuestas desde las comunidades escolares. “La idea es que las soluciones nazcan desde quienes interactúan en el entorno escolar. Nuestra propuesta es amplia, pero debe adaptarse a las realidades locales”, explicó la investigadora.

    Finalmente, se implementará una intervención de seis meses que incluirá estrategias de marketing social, cápsulas educativas, instalación de bebederos de agua, actividades físicas dentro de los recreos, apoyo a los kioscos escolares y trabajo directo con padres y apoderados. Como resultado, se generará una “caja de herramientas” que permitirá replicar el modelo en otros establecimientos del país.

    Un proyecto integral que reúne especialistas para abordar de manera profunda el entorno escolar

    Uno de los elementos más innovadores del proyecto es la incorporación de un profesional de la Nutrición y Dietética en cada escuela participante. “El proyecto considera que un nutricionista esté presente de forma continua en el establecimiento, prestando asesoría, educación alimentaria, trabajando con estudiantes y acompañando a docentes. Nos permitirá demostrar con evidencia el valor de este rol dentro del sistema educativo”, indicó.

    La iniciativa es liderada desde la Facultad de Farmacia por la profesora Gislaine Granfeldt e integra a profesores del Departamento de Nutrición y Dietética, como Daniel Gaete, Lorena Meléndez y Elisa Capurro, además de la profesora Magdalena Jensen, Facultad de Ingeniería de nuestra Universidad.

    A ello se suma la participación de la socióloga de la Pontificia Universidad Católica de Chile Dra. María Jesús Vega, quien participará en el levantamiento de información cualitativa y el diagnóstico sistémico. “Este es un proyecto interdisciplinario que reúne a especialistas en nutrición, actividad física, geografía, análisis estadístico y ciencias sociales. Esa diversidad es fundamental para intervenir en un entorno tan complejo como el escolar”, destacó la investigadora. El proyecto tiene una duración de dos años y se encuentra actualmente en la etapa de preparación administrativa para iniciar su ejecución durante 2026.