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  • La Copa Facultad de Farmacia 2026 volvió a reunir a estudiantes y alumnis en la cancha

    La Copa Facultad de Farmacia 2026 volvió a reunir a estudiantes y alumnis en la cancha

    La cancha volvió a reunir a quienes, en distintos momentos de su vida universitaria, defendieron la camiseta de la Facultad de Farmacia. Estudiantes y Alumni de las carreras de Bioquímica, Química y Farmacia, y Nutrición y Dietética participaron en una nueva edición de la Copa Farmacia, una jornada marcada por el deporte, el compañerismo y el reencuentro entre generaciones que compartieron una misma historia representando a la Facultad.

    En lo deportivo, la jornada comenzó con el encuentro entre Nutrición y Dietética y Química y Farmacia, que finalizó con un triunfo por 1-0 para Nutrición gracias al gol de Edson Bustos. Posteriormente, Química y Farmacia superó por 2-0 a Bioquímica, en un partido donde Alexis Vergara marcó una de las anotaciones. El cierre del campeonato enfrentó a Nutrición y Dietética con Bioquímica, encuentro que terminó 3-1 a favor de Nutrición y que le permitió quedarse con la Copa Farmacia. Entre los goles de ese compromiso estuvo el de Jenardo Orellana.

    La actividad nació con el propósito de reunir a quienes han formado parte del equipo de fútbol de la Facultad durante los últimos años, permitiendo que exalumnos y estudiantes actuales compartieran nuevamente la cancha, recordaran anécdotas y fortalecieran los vínculos que surgieron durante su paso por la Universidad.

    Uno de los organizadores de la jornada fue Sergio Sanhueza Novoa, Bioquímica, quien destacó el entusiasmo que despertó la convocatoria y el trabajo realizado para concretar el encuentro. “La idea fue reunir a las últimas tres generaciones que vistieron esta camiseta, cerca de 30 años de historia. Fue una preparación ardua: lo intentamos hacer el 2025, pero no resultó, así que comenzamos a organizarlo con tiempo para este año. Pedimos el estadio a principios de marzo, hicimos todas las gestiones junto con la decana de la Facultad y, una vez que estuvo todo listo, comencé a invitar a la gente. Vinieron personas desde Calama, Punta Arenas, La Serena y otras regiones de Chile, así que estamos súper contentos de que todos hayan querido participar. El entusiasmo que existe por la Facultad y por el equipo es súper bonito”.

    Sergio destacó la organización del encuentro: «La idea fue reunir a las últimas tres generaciones que vistieron esta camiseta, cerca de 30 años de historia. Fue una preparación ardua: lo intentamos hacer el 2025, pero no resultó, así que comenzamos a organizarlo con tiempo para este año. Pedimos el estadio a principios de marzo, hicimos todas las gestiones junto con la decana de la Facultad y, una vez que estuvo todo listo, comencé a invitar a la gente. Vinieron personas desde Calama, Punta Arenas, La Serena y otras regiones de Chile, así que estamos súper contentos de que todos hayan querido participar. El entusiasmo que existe por la Facultad y por el equipo es súper bonito.»

    Para Branco Durán Retamal, Química y Farmacia, el encuentro también permitió evidenciar el crecimiento que ha tenido el equipo y el legado que ha ido pasando de generación en generación: “Entré a Química y Farmacia en 2014 y, desde que llegué, me integré al equipo de fútbol de la Facultad. Para mí esto tiene un significado muy especial, porque juego desde muy pequeño. Recuerdo que, cuando conocí la universidad y vi su estadio, sentí que este era el lugar donde quería estudiar.Vengo de Angol, donde me formé futbolísticamente en el equipo de la ciudad, así que tuve la fortuna de llegar e integrarme rápidamente al grupo. Cuando ingresé como mechón éramos muy pocos compañeros y el equipo acababa de descender, por lo que estaba viviendo un proceso de reestructuración. Además, nuestra Facultad siempre se ha caracterizado por tener un número reducido de jugadores, lo que hacía aún más importante el compromiso de quienes estábamos”.

    Además agregó que: “Con el paso de los años también tuve la oportunidad de compartir y generar amistades con estudiantes de otras carreras a través del fútbol. Esas experiencias me permitieron crecer tanto dentro como fuera de la cancha y, cuando regresé al equipo de Química y Farmacia, asumí la capitanía con una mirada más amplia. Ese rol significó intentar transmitir parte de lo que aprendimos de las generaciones anteriores y compartir, de manera transparente y humana, los valores que nos identifican dentro y fuera de la cancha”.

    Branco valoró el proceso que vivió junto a distintas generaciones: “Hoy es muy emocionante mirar hacia atrás y ver todo lo que ha evolucionado. Tener la oportunidad de compartir con personas que han sido parte del equipo desde 2004 hasta la actualidad demuestra que este grupo trasciende las generaciones. Más que un equipo de fútbol, ha sido una comunidad que ha marcado mi paso por la universidad. Tuve la fortuna de compartir con la mayoría de quienes hoy están aquí. Me tocó estar en medio de varias generaciones: primero fui formado por quienes llevaban más tiempo y me transmitieron la esencia de este grupo; después tuve la oportunidad de acompañar a quienes venían detrás”.

    “Hubo un momento en que, con el cambio generacional, quedamos un poco a la deriva. Nos tocó asumir responsabilidades y, junto a un grupo de amigos, logramos organizarnos y sacar adelante el equipo. Por eso hoy es tan bonito ver que los chicos están compitiendo en Primera División. Es una alegría enorme saber que el trabajo de tantas generaciones ha dado frutos. Este es mi último año de gracia, así que este segundo semestre serán mis últimos partidos con la Facultad. Va a ser un cierre muy emotivo, pero también siento que me he preparado para vivirlo de buena manera, acompañando y disfrutando cada momento. Hoy, además, salió un golcito, así que me voy muy contento”.

    “Agradezco nuevamente la posibilidad de estar acá, de decir presente, de compartir y de disfrutar la Universidad de Concepción. Poder caminar por este bosque, entrenar en este estadio y compartir esta energía es algo inigualable, algo que solo este lugar puede ofrecer. Ahora toca seguir entrenando, seguir rindiendo y disfrutar cada partido que queda, dejando el equipo en buenas manos para quienes vienen”, comentó Branco.

    Para participar en esta Copa, algunos Alumni viajaron desde distintos puntos del país. Uno de ellos fue Christopher Morán Herrera, titulado de Nutrición y Dietética, quien se trasladó desde Calama para reencontrarse con sus excompañeros y destacó el vínculo que permanece entre quienes alguna vez integraron el equipo de la Facultad. «Entré a la Facultad el 2010 y me titulé el 2015. Siempre pertenecí al equipo de la Facultad de Farmacia y, gracias a la motivación de los estudiantes y de mis compañeros con quienes jugué en ese tiempo, hoy se pudo realizar esta copa tan bonita. Yo trabajo en Calama, así que imagínate la motivación que tenía, viajé para compartir con ellos y ser parte de este campeonato».

    Además, recordó que este tipo de instancias comenzó hace algunos años y valoró el trabajo realizado para hacer posible esta nueva edición. «Hace dos años también se realizó un encuentro entre jugadores de distintas generaciones de la Facultad, desde los más antiguos hasta las nuevas generaciones, y ahí tuvimos la oportunidad de conocernos. Este 2026 se organizó la Copa Farmacia, principalmente gracias al trabajo de Sergio y Fabián Plaza, así que estoy muy agradecido de ellos por esta instancia».

    El reencuentro tuvo un cierre aún más especial para Christopher Morán Herrera, quien, junto al equipo de Nutrición y Dietética, celebró la obtención de la Copa Facultad de Farmacia y compartió la alegría que le dejó volver a competir con quienes fueron sus compañeros. «Haber ganado siempre es motivo de alegría. Aunque sean partidos amistosos, a quienes jugamos fútbol siempre nos gusta competir y ganar. Que Nutrición se haya quedado con el campeonato es algo que me llena de orgullo».

    Periodista: Nicol Navarrete Castro.

     

  • Generación 70 de Química y Farmacia y Bioquímica vuelve a su Alma Mater en emotiva jornada de reencuentro y aprendizaje

    Generación 70 de Química y Farmacia y Bioquímica vuelve a su Alma Mater en emotiva jornada de reencuentro y aprendizaje

    La Facultad de Farmacia recibió con especial alegría a integrantes de su comunidad Alumni, quienes regresaron a su Alma Mater para compartir una jornada de reencuentro, memoria universitaria y actualización de conocimientos. La instancia reunió a exestudiantes de la generación 70 de Bioquímica y Química y Farmacia, quienes conmemoran 56 años desde su formación universitaria y mantienen vivo, año tras año, su vínculo con la institución que los formó, sumando además espacios académicos de interés.

    La Decana de la Facultad de Farmacia, Dra. Claudia Mardones Peña, señaló que para la Facultad siempre es motivo de satisfacción recibir a sus egresadas y egresados, especialmente a quienes mantienen, con el paso de los años, un vínculo cercano con su casa de estudios. Asimismo, destacó que estas instancias permiten reconocer sus trayectorias, compartir experiencias y fortalecer el sentido de pertenencia con una comunidad que continúa creciendo más allá de las aulas.

    Actualización científica y aprendizaje permanente

    En la jornada se desarrolló la charla “Enfermedad de Alzheimer: Actualización en tratamiento y prevención”, a cargo de la Dra. Loreto San Martín, profesora del Departamento de Bioquímica Clínica e Inmunología. Durante su exposición abordó el creciente desafío que representa esta enfermedad, su fisiopatología, factores que contribuyen a su desarrollo, etapas clínicas -leve, moderada y severa-, el panorama actual de los tratamientos sintomáticos clásicos, la relevancia del tratamiento temprano y la importancia de un diagnóstico oportuno. Asimismo, respondió consultas de las y los asistentes, entregando información actualizada sobre tratamientos y exámenes disponibles.

    Posteriormente, María Eugenia Bruzzone, Alumni de la generación 70, presentó la charla “Nuevas estrategias antihipertensivas: ¿en qué se basan?”, donde profundizó en distintos mecanismos fisiológicos involucrados en la regulación de la presión arterial, junto con los avances actuales en el manejo moderno de la hipertensión arterial, basado en estrategias combinadas, mejor adherencia terapéutica y un enfoque individualizado.

    Respecto de la motivación para abordar este tema, señaló que “Bueno, consideré que, por la edad que tenemos, la mayoría de nosotros probablemente es hipertenso y es un tema muy relevante en la actualidad, especialmente para prevenir riesgos cardiovasculares y cerebrales, entre otros. Es importante entender por qué se utilizan las terapias que se indican. Es decir, no solo tomar una pastilla porque fue recetada, sino también tener conocimiento de cómo actúa en el organismo”.

    Bruzzone, quien desarrolló gran parte de su trayectoria académica en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, en el Departamento de Fisiología, donde además estuvo a cargo por muchos años del curso de fisiología para estudiantes de medicina, destacó también los avances terapéuticos disponibles en la actualidad: “Lo positivo hoy en día es que las terapias modernas combinan medicamentos que actúan en distintos niveles. Esto permite que el paciente pueda tomar una sola pastilla en lugar de varias, logrando igualmente el efecto deseado”.

    Tradición Alumni que mantiene vivos los lazos universitarios

    Más allá de la actualización académica, la jornada estuvo marcada por el valor humano de volver a encontrarse con compañeras y compañeros de generación, compartir experiencias y mantener vivo el vínculo con la Facultad. En ese contexto, el bioquímico Luciano Rosales destacó el significado de estas instancias, señalando que “Es una experiencia muy bonita y totalmente recomendable. Invitaría a todo el mundo a volver a su alma mater. Es algo muy reconfortante por el compañerismo y la amistad que se genera”.

    Junto con ello, entregó un mensaje a las nuevas generaciones de estudiantes: “Les recomendaría que se mantengan unidos, que sigan estudiando y que aprovechen la experiencia de quienes tienen más trayectoria, ya sea en distintos ramos o en la vida. Uno no puede quedarse detenido; siempre tiene que seguir aprendiendo, especialmente de quienes más saben”.

    Por su parte, Eliana Artigues recordó cómo se fue consolidando esta tradición entre quienes compartieron las aulas décadas atrás: “Bueno, todos somos compañeros de curso desde hace muchos años; nos titulamos alrededor de los años 70. Al principio decidimos reunirnos cada dos años, pero con el paso del tiempo -y a medida que fuimos envejeciendo- optamos por juntarnos todos los años. Además, en Concepción quedamos varios, lo que ha facilitado mantener este vínculo”.

    Asimismo, explicó cómo surgió la idea de incorporar espacios formativos a estos encuentros: “Hace unos 6 o 7 años, Hans Gebler propuso que nos reuniéramos en abril aquí, en la facultad. Así comenzamos y luego surgió la idea de aprovechar estos encuentros para escuchar charlas y mantenernos actualizados. Todo nació así con ideas que cada uno de nosotros sumó y hasta ahora ha sido una experiencia realmente maravillosa”.

    Finalmente, reflexionó sobre la importancia de mantenerse activos intelectualmente: “Como somos químicos farmacéuticos y bioquímicos, sabemos que el cerebro hay que ejercitarlo constantemente. Por eso tratamos de mantenernos activos, informados y de envejecer de la mejor manera posible”.

    La jornada permitió combinar el reencuentro entre generaciones con espacios de actualización científica, dando cuenta del vínculo activo que la comunidad Alumni mantiene con la Facultad de Farmacia. Instancias como esta no solo rescatan la historia compartida de sus egresadas y egresados, sino que también proyectan una relación permanente basada en el aprendizaje, la colaboración y el sentido de comunidad.

    Periodista: Nicol Navarrete Castro.

  • Egresadas y egresados de Bioquímica en los años 70 se reencuentran en la Facultad de Farmacia UdeC

    Egresadas y egresados de Bioquímica en los años 70 se reencuentran en la Facultad de Farmacia UdeC

    Una emotiva jornada de reencuentro vivió recientemente un grupo de egresados de Bioquímica de la Universidad de Concepción, quienes regresaron a la Facultad de Farmacia para recorrer nuevamente los espacios donde se formaron hace más de cinco décadas. La visita fue liderada por el profesor emérito Dr. Dietrich Von Baer y reunió a profesionales que ingresaron a la carrera a fines de los años 60 y comienzos de los 70.

    Durante el encuentro, las y los exalumnos recorrieron distintas dependencias de la Facultad, recordando lugares emblemáticos de su etapa universitaria, como el auditorio Juan Perelló -donde rindieron su examen de título-, además del Departamento de Bioquímica Clínica e Inmunología y el Departamento de Análisis Instrumental. La instancia también permitió reencontrarse con antiguos compañeros, conocer los avances en equipamiento y laboratorios, y compartir anécdotas de sus años como estudiantes.

    Silvia Núñez Vergara recuerda que ingresó a estudiar Bioquímica a fines de los años 60, cuando la carrera comenzaba a consolidarse en la Facultad. Según relata, su decisión estuvo influenciada por su entorno familiar: “Yo pensaba estudiar Química y Farmacia, pero mi hermano me dijo: ‘No, bioquímica es la carrera del futuro’”.

    Con el paso de los años, asegura que haber elegido esta profesión fue una decisión muy valiosa. “Ser bioquímico es un privilegio, es una carrera hermosa y muy diversa”, afirma, destacando también el aporte que muchos profesionales del área han realizado a la ciencia. Durante sus años como estudiante vivió también el complejo contexto de la década de 1970. Aun así, recuerda esa etapa como un período de gran compañerismo. “Partimos un grupito estrecho, por eso yo creo que somos tan amigos”, comenta.

    Tras completar su formación, debió trasladarse a Santiago para continuar su proceso académico. Allí realizó su tesis y comenzó una larga trayectoria vinculada al desarrollo de la investigación científica en el país. Trabajó durante más de 25 años en la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT), donde participó en la organización y evaluación de proyectos de investigación. Sobre ese periodo recuerda: “Trabajé con científicos de todas las áreas: médicos, biólogos, arqueólogos, gente de ciencias jurídicas. Yo escuchaba y aprendía de todo”.

    Su experiencia en el sistema científico nacional la llevó posteriormente a integrarse a la Universidad de Chile, donde trabajó en la Vicerrectoría de Investigación y Desarrollo. Allí fue invitada a colaborar en la gestión de la investigación universitaria y con el tiempo asumió nuevas responsabilidades, llegando a desempeñarse como directora de investigación. Desde ese rol impulsó la organización de comités académicos y apoyó a investigadores en el desarrollo de sus proyectos.

    Mirando su trayectoria, destaca que una de las mayores satisfacciones de su carrera fue el contacto permanente con la comunidad científica. “Conocí a los científicos más destacados del país y aprendí muchísimo trabajando con ellos”, señala. Hoy, al reencontrarse con su facultad de origen, lo hace con profunda emoción: “Amo la facultad. Volver aquí es maravilloso y me trae muy buenos recuerdos”.

    Otro de los asistentes fue Víctor Briano Peralta, egresado de Bioquímica generación 1975, quien recordó parte de su trayectoria profesional fuera del ámbito de la salud. “Después de egresar trabajé en Concepción, en ENAP, hasta 1995. Luego me fui a Santiago y desde ahí mi carrera siguió principalmente fuera de Chile. No me desarrollé en el área de la salud: me dediqué al gas y al petróleo, lo que me permitió viajar por distintos lugares del mundo participando en tareas de exploración”. También trabajo como profesor de bioquímica general en su Casa de Estudios.

    El egresado también destacó su participación en el ámbito universitario en el sur del país. “También tuve una experiencia muy significativa en la Universidad de Magallanes. Integré su junta directiva -lo que hoy se llamaría el Consejo Superior- durante cerca de 16 años, y fui su presidente hasta mayo del año pasado. Fue un trabajo al que dediqué mucho tiempo y compromiso. La Universidad de Magallanes tenía en sus estatutos la posibilidad de incorporar a alguien sin vínculo directo con la institución para integrar la junta directiva, y así fue como me invitaron a participar. Fue una experiencia muy enriquecedora”.

    Sobre el reencuentro con su alma mater, reflexionó: “Volver ahora a la universidad es curioso. Uno cree que se va a reencontrar con sus compañeros, pero en realidad se encuentra con uno mismo. Con quien era hace muchos años. Esa es la verdad más honesta de estos encuentros. También es muy especial reencontrarse con algunas amigas muy queridas, como Silvia o Maggi. Son personas a las que quise mucho y sigo queriendo”.

    Marco Arancibia Katz, quien ingresó a estudiar Bioquímica en 1969, también participó del recorrido y destacó los cambios que ha experimentado la Facultad con el paso del tiempo. “La Facultad está totalmente cambiada. Donde antes estaba Bioquímica, hoy está Bioquímica Clínica con una tremenda innovación en maquinaria, secuenciadores y tecnología. Es fantástico, porque ese es el futuro de la clínica en este minuto”.

    El egresado recordó con especial cariño su etapa formativa. “Tengo muy buenos recuerdos, por ejemplo de Inmunología. También participé en proyectos cuando era alumno. Íbamos al hospital a sacar muestras de sangre para traerlas a analizar acá en la universidad. Había muchos proyectos y hacíamos muchas cosas. Además fui alumno ayudante en Análisis Instrumental, así que guardo muy buenos recuerdos de esa etapa”.

    Para Arancibia, el reencuentro tuvo un significado especial: “Es extraordinario volver después de más o menos 50 años. A muchos de los compañeros no los veía hace cinco décadas, y a otros quizás hace 20 o 30 años. De todas maneras, ha sido muy interesante volver”.

    Actualmente se encuentra radicado en Santiago, donde continúa desarrollando proyectos vinculados a la salud. “Hoy tenemos una empresa que se llama Biopulse, donde tratamos pacientes con cáncer con terapias distintas a las tradicionales, es decir, que no son quimioterapia, radioterapia ni cirugía. Nosotros trabajamos con campos electromagnéticos y hemos obtenido resultados muy interesantes. De hecho, somos los únicos que hacemos este tipo de tratamiento en Chile. La bioquímica y la salud de las personas es algo que uno continúa siempre. Yo digo que no me puedo morir todavía, porque tenemos que seguir viendo este asunto”.

    Victoria Gallardo también fue parte del encuentro y recordó las circunstancias que la llevaron a integrarse a esta generación. “Yo soy de la promoción anterior a la de estos compañeros, pero en 1973 me sorprendió una situación irregular y me echaron para atrás, así que no pude continuar con mi curso y tuve que integrarme a esta generación porque tenía un examen pendiente que no había rendido. De todas maneras, para mí es igualmente grato estar aquí, porque en esos años había mucha camaradería y casi no se conocía la división entre los cursos. Nosotros compartíamos muchísimo entre todos”.

    La exalumna además desarrolló una extensa trayectoria académica en la misma institución. “Para mí siempre es particularmente grato venir, porque esta es mi facultad de toda la vida. Además, me desempeñé como docente aquí en la universidad por muchísimos años, así que esta es mi alma mater y la recuerdo con cariño siempre”.

    Durante su relato también recordó una experiencia que marcó su percepción sobre el prestigio de su formación. “Cuando fui a hacer mi posgrado a la Universidad Católica en Santiago, me presenté como bioquímica de la Universidad de Concepción y la persona con la que hablaba reaccionó espontáneamente diciendo: ‘¡Uy, de los mejores bioquímicos!’. Yo me sentí orgullosísima. Lo único que me gustaría es que esa visión perdure en el tiempo, no por arrogancia, sino porque fue un rasgo que nos distinguió durante muchos años”.

    Finalmente, Gallardo reflexionó sobre la formación de nuevas generaciones de científicos. “Hoy también he visto los cambios con los estudiantes actuales. A veces no alcanzan a dimensionar que el esfuerzo y la perseverancia son lo que realmente permite progresar y llegar lejos. Muchas veces buscan el camino corto y ese no conduce a buen término. Sobre todo en investigación, uno tiene que tener mucha tolerancia al fracaso. Cuando alguien decide ser investigador, debe entender que las cosas no siempre resultan a la primera y por eso es fundamental aprender a perseverar”.

    La jornada estuvo marcada por recuerdos, anécdotas y conversaciones que reflejaron el profundo vínculo que las y los egresados mantienen con la Facultad de Farmacia. El reencuentro permitió revivir historias compartidas en aulas y laboratorios, pero también reconocer el camino recorrido por cada uno de ellos en distintos ámbitos profesionales. Así, entre abrazos, fotografías y memorias compartidas, la Generación 70 volvió a encontrarse con su Alma Mater, más allá del paso del tiempo la Facultad sigue siendo un lugar al que siempre es posible volver.

    Periodista: Nicol Navarrete Castro.

  • Dosis de recuerdos: egresadas y egresados regresan a la Facultad de Farmacia en encuentro Alumni UdeC

    Dosis de recuerdos: egresadas y egresados regresan a la Facultad de Farmacia en encuentro Alumni UdeC

    La actividad reunió a exestudiantes de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Concepción en una jornada de reencuentro, que permitió recorrer los espacios formativos y conocer los avances en infraestructura, innovación y docencia.

    La actividad en el marco del Encuentro Alumni UdeC 2026, realizada el sábado 17 de enero, contempló una visita guiada por laboratorios, aulas y espacios comunes, en un recorrido que combinó la memoria institucional con la proyección actual de una Facultad fundadora de la Universidad de Concepción y reconocida como patrimonio universitario. A lo largo de la jornada, las y los asistentes pudieron reencontrarse con lugares emblemáticos de su etapa estudiantil, al mismo tiempo que conocieron espacios renovados y nuevas iniciativas orientadas a fortalecer la formación en ciencias de la salud.

    Durante el recorrido, las y los egresados visitaron el Laboratorio de Tecnología Farmacéutica, ingresando a la sala de clases y observando su equipamiento; el Museo de Instrumentos Histórico del Departamento de Análisis Instrumental, que resguarda valioso equipamiento científico; y el Laboratorio de Diagnóstico Molecular y Proteómico Dr. Carlos Grant del Río (UdeC-Omics), primer laboratorio automatizado de secuenciación masiva en Chile.

    La jornada incluyó también espacios significativos para la vida universitaria, como la renovada cafetería y sala de estudios, la sala F1-1 -actualmente utilizada para clases y actividades académicas-, la sala Juan Perelló, lugar tradicional donde se rinden los exámenes de grado, y la oficina de decanatura. Cada uno de estos espacios evocó recuerdos compartidos y experiencias personales, reforzando el vínculo permanente entre la comunidad Alumni y la Facultad de Farmacia.

    Más que un recorrido: recuerdos, experiencias y reencuentros

    El reencuentro Alumni fue, para muchas y muchos exalumnos, una experiencia marcada por la emoción de volver a los espacios donde se formaron y constatar cómo la Facultad de Farmacia ha crecido y evolucionado con el paso de los años.

    Para Patricio Hinrichsen, exalumno de Bioquímica que ingresó a la Facultad en 1979, regresar significó volver a encontrarse con su historia y con una Facultad que mantiene su esencia, pero que se proyecta hacia el futuro. “Volver y ver que todo está tan bonito, tan bien implementado, es una alegría enorme, sobre todo pensando en las nuevas generaciones. En particular Bioquímica, que es lo mío. Realmente espléndido”. 

    Durante el recorrido, recordó espacios que marcaron su etapa estudiantil y valoró la incorporación de nuevas tecnologías. “Hay lugares donde hicimos trabajos muy entretenidos que hoy ya no están, pero también hay nuevos laboratorios con tecnologías de última generación, y eso es maravilloso de ver”.

    “Volver y ver que todo está tan bonito, tan bien implementado, es una alegría enorme, sobre todo pensando en las nuevas generaciones, que hoy tienen la oportunidad de seguir estas tres carreras”. Asimismo, destacó la oportunidad de conocer áreas que en su época como estudiante no formaban parte de su rutina académica. “Hay espacios a los que nunca entré cuando estudié Bioquímica, porque eran utilizados por la carrera de Química y Farmacia, nosotros teníamos otros laboratorios. Fue interesante conocerlos ahora”.

    “Se nota una mejora continua. Ha sido realmente fantástica la visita y también muy valioso reencontrarse con la historia. Tenerla presente es fundamental, porque permite contrastar lo que fue, lo que es y lo que se proyecta, es como una curva de calibración hacia el futuro y se prospecta muy bien creo yo”.

    Desde una experiencia personal, María Eugenia Vildósola, química farmacéutica que ingresó a la carrera en 1991, revivió momentos propios de su vida universitaria al recorrer salas y espacios emblemáticos de la Facultad. “Fue simpático ver equipos que me hicieron sufrir cuando entré a la carrera y también fue emocionante encontrar caritas, reconocerse un poco, porque a veces con los años uno deja de verse”, comentó.

    Durante el recorrido, destacó los cambios en la infraestructura y la posibilidad de transitar libremente por espacios que en su época de estudiante tenían otra carga simbólica. “Está súper cambiada la Facultad. Vi la sala F 1-1, está súper linda, muy bonita. También pasé por la sala del examen de grado, donde sufrimos dando el examen, y lo chistoso es que ahora entramos así como fácil, porque antes esa puerta era la que estaba siempre cerrada”, recordó.

    Junto con los cambios, valoró la permanencia de ciertos elementos que conectan el pasado con el presente. “Me gusta que todavía sigan cosas como la línea de la escala”, señaló, evocando también la vida estudiantil fuera de las aulas. En contraste, observó nuevas instalaciones, como la cafetería, que no existían en su época. “Antes había una biblioteca pequeña, de fácil acceso, donde uno iba a mirar tesis para hacerse una idea de qué había”, explicó.

    En hall bajo las escaleras, recordó una experiencia que marcó la vida estudiantil de su generación. “Aquí abajo hacíamos un kiosquito para juntar plata para la gira. Lo armamos de madera, con su mueblecito, y el letrero decía ‘Química Farmacia’. Nos turnábamos para atender, juntar el dinero y comprar cosas para la gira. De hecho, siguió funcionando por varios años más, no sé cuántos, pero al menos un par de años estuvo y nos servía para movernos”, relató.

    La jornada también reunió historias familiares. Claudio Carrasco Poblete, químico farmacéutico egresado en 2002, asistió junto a su esposa, exalumna de Nutrición y Dietética, y su hijo mayor, quien este año iniciará sus estudios de Química y Farmacia en la misma Alma Mater de su padre.  “Decidimos venir en familia para recordar nuestra historia y revivir momentos que fueron muy importantes en nuestra vida”, comentó.

    “Pudimos reencontrarnos con compañeros y volver a estar en lugares donde estudiamos, que hoy están transformados y muestran una Facultad mucho más bonita”, señaló Claudio, quien además destacó la carga emotiva del recorrido al reencontrarse con parte importante de su formación académica. “Ver nuevamente los equipos de determinación que utilizamos en nuestros trabajos y exámenes, como el equipo Klett-Summerson, fue emocionante. También ver que hay nuevas generaciones que hoy nos guían y están muy entusiasmadas hace que esta actividad sea muy especial”.

    La experiencia también fue significativa para Carmen Paz Aburto Bravo, exalumna de Nutrición y Dietética que ingresó a la Facultad en 1987. Durante el reencuentro, destacó especialmente el ambiente humano y la acogida recibida por parte de la comunidad académica. “Conocí a docentes de la carrera de Nutrición, muy agradables, atentos y acogedores. También conocí a personas de la carrera de Bioquímica, así que fue una experiencia muy grata”, comentó.

    El recorrido por la Facultad le permitió reencontrarse con el entorno universitario desde una nueva perspectiva, al conocer espacios que no formaron parte de su etapa como estudiante. “Fue realmente maravilloso poder reencontrarme con la Facultad, recorrer laboratorios y ver equipos que antes no conocía. Todo eso fue muy bonito, una experiencia enriquecedora”, señaló, agregando que este tipo de instancias le permiten seguir vinculada al aprendizaje. “Ojalá poder seguir empapándome de conocimiento como exalumna en estos reencuentros, que son realmente maravillosos”.

    Asimismo, valoró los avances en infraestructura e innovación que pudo observar durante la visita. “Me impresionaron mucho las cosas nuevas, especialmente el auditorio, que encontré maravilloso y el laboratorio de Bioquímica del segundo piso, que es espectacular. Es un proyecto de innovación que hay que potenciar”, afirmó, subrayando la importancia de que estos recursos continúen fortaleciéndose para la investigación, los estudios y su impacto en la salud de la comunidad y del país.

    Periodista: Nicol Navarrete Castro.